Contratos de préstamos bancarios y financieros
Como toda actividad financiera, los préstamos deben estar respaldados por un contrato firmado por todas las partes involucradas en el mismo. Es importante que tengamos en cuenta que el contrato de préstamo posee ciertas cláusulas a las cuales, tanto la parte que otorga el préstamo como la parte que lo recibe, deben apegarse. Una de las principales hace referencia al plan de pago concedido por la empresa financiera; en esta parte del contrato se encuentra especificada la tasa de interés que se aplicará en dicho préstamo, el plazo del mismo, y el modo en que serán repartidas las cuotas, mensual, trimestral, semestral o anualmente. En base a esto podemos decir que el consumidor (quien recibe el préstamo) debe cumplir con cada una de las obligaciones que se detallan en el contrato de prestamo, que hace referencia no solo a la devolución total del importe obtenido sino que también a el deben agregársele los intereses correspondientes.
También debemos tener en cuenta que todas las entidades financieras y bancarias protegen sus inversiones, y es por esto que la persona a quien se le otorga el préstamo tiene la obligación de informarle a la misma, el estado económico actual, sus bienes, o cualquier tipo de efecto que pueda resultar útil como aval o garantía del contrato de préstamo; a su vez se debe informar si se poseen deudas con alguna otra entidad y un detalle que no es menor, es que resulta de gran utilidad contar con algún tipo de seguro que pueda respaldarnos en el caso de que no podamos continuar con los pagos de la deuda contraída. Generalmente, los contratos de prestamo que presentan todas las entidades financieras, se encuentran avalados y registrados en el banco central correspondiente a cada país, ya que la empresa financiera realiza la investigación correspondiente al buró de crédito de la persona interesada en el préstamo mediante el sistema de información que posee el banco central. No obstante, es importante que aclaremos que ninguna entidad financiera tiene derecho a consultar sobre el historial crediticio y financiero de una persona, si no cuenta con un permiso legalizado de la misma y es importante que en el caso de que la empresa financiera que formalizará el contrato de préstams realiza la investigación sin su consentimiento, entonces usted estará en todos su derecho de realizar una demanda en su contra.
También es fundamental que una vez cerrado y firmado el contrato de préstamo, se debe tener sumo cuidado con el impago y los atrasos en las cuotas correspondientes a la devolución del préstamo ya que en el momento en que se crea una mínima situación de impago, la entidad financiera inmediatamente sube los datos de esta persona a la data de crédito correspondiente a clientes morosos
Y teniendo en cuenta que este tipo de datos son consultados constantemente por todas las entidades financieras y bancarias, es importante que antes de la solicitud de otro crédito, se limpie completamente el historial crediticios, es decir que todas las deudas contraídas deben ser canceladas, de lo contrario nos será imposible acceder a algún otro servicio de financiación, independientemente de que sea mediante la misma empresa u otra diferente. De todas formas debemos señalar que la refinanciación de deudas suele ser una cláusula recurrente en el contrato de prestamo, pero debemos considerar que la misma tendrá un valor agregado, además, para que la misma de efectué en caso de impago de cuotas, el deudor deberá presentar los correspondientes documentos que avalen su imposibilidad de pago. No existen los casos en los cuales una entidad financiera o bancaria formalice un contrato de préstamo con un prestario cuyos ingresos mensuales no superen el salario mínimo establecido por el gobierno correspondiente a cada país, ya que si usted percibe un sueldo menor al salario mínimo establecido, el mismo no podrá ser embargado y como bien sabemos, el recibo de sueldo es uno de los avales principales solicitadas en el contrato de préstamo, por otra parte tampoco se otorgarán préstamos superiores al 50% de los ingresos que perciba el prestario. Por último no queremos dejar de mencionar que uno de los puntos clave que plantea el contrato de prestamo es precisamente las consecuencias por el impago de las cuotas; generalmente la entidad prestamista recurre a un proceso judicial el cual servirá para que los bienes que se estipulan en el contrato de préstamo como garantías del mismo sea embargados y es importante que tengamos en cuenta que si no se cumplen con las obligaciones en el periodo de embargo, los mismos bienes serán rematados. |